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La edición se encuentra

 

en papel      y en

 

libro electrónico (ebook):

 

 

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En la librería PARADISO de Gijón

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En una historia vibrante, donde las emociones estéticas y los análisis de ideas se mezclan, el autor se adentra en una ficción comprometida con la lógica de lo real. Mundus,  «novela filosófica», representa  la apuesta por entender nuestro mundo presente tomando distancia de cuatro siglos para poder contemplarlo en todas sus consecuencias. 

 

 

 

 

En Mundus el autor se ha propuesto avanzar cuatrocientos años con el fin de poder contemplarnos con suficiente distancia.

 

¿No entendemos ahora lo que pasaba en la época de Cervantes o Shakespeare, mejor que ellos a sí mismos?

 

¿Y no vemos cómo parte fundamental de lo que entonces se sembró florece, para bien y para mal, ahora?

 

Mundus se aúpa en las alas de la ficción. Es importante que el recreo estético se despliegue fluidamente. La intriga narrativa y los momentos de suspense a lo largo de toda la historia son frecuentes. Y la trama se construye desde la acción, una acción en parte policial, en parte distopía y en parte ciencia ficción.

 

Mundus es también una novela filosófica. Por esa razón, existe un andamiaje que nos lleva a una reflexión de fondo en todo su hilo narrativo. En algunas escenas concretas esta reflexión aparece en primer plano, con el fin de conmover el espíritu del lector en sus emociones pero también para que tome partido racional y crítico.

 

Por ello, en la trama de Mundus se ha propuesto establecer una tensión entre un futuro probable y lo que nuestra civilización presente estaría ya proyectando. De este modo, se abre la ocasión de reflexionar sobre las consistencias/inconsistencias de la civilización en la que nos hallamos: ¿en la senda de un prometedor progreso?, ¿o quizá al contrario?

 

Por ello, la perspectiva desde la que se ha escrito Mundus, perspectiva implícita mucho más que explícita, es la siguiente:

 

Pretendemos haber encarrilado nuestro progreso en la libertad, la igualdad y la fraternidad, ¿seguro? Y, en todo caso, ¿no debemos plantearnos de qué libertad-igualdad-fraternidad hablamos? Los personajes de Mundus se encuentran, precisamente, con la imperiosidad de contornear bien estas ideas prácticas.

 

 

 

Asistiremos a dos modelos confrontados: el representado por Edmundus Delmundo y sus dos nietos, Silvia y Yóbrek, y el que trata de imponer Adolph. Repensar el ideal global de civilización, en el que luchan protagonistas y antagonista, conlleva reflexionar sobre ciertos hilos conductores de la vida personal y social:

 

-¿No es preciso reordenar la religión dentro de la cultura?

 

-¿No es necesario que la sexualidad, como pulsión elemental, entre en equilibrio con el resto de estratos de la persona?

 

-La dimensión estética y la ética, los dos polos que regulan la vida, ¿no han de encontrar su equilibrio recíproco?

 

-Las exigencias políticas y los valores ético-morales (sin olvidar los conflictos entre lo ético y lo moral), ¿no han de ser calibrados adecuadamente en una sociedad que siga aspirando a la justicia?

 

-¿No es preciso seguir buscando denodadamente el modelo idóneo de educación: racional y emancipadora?

 

-¿El equilibrio personal no ha de ser una tarea elemental en cualquier proyecto de vida? Y para ello:

 

* ¿No hemos de tomar conciencia de que existen comportamientos autodestructores? ¿y de que una de nuestras principales exigencias es cómo prevenirse ante ellos?

 

* ¿No debemos prever las patologías más maléficas que nos acucian?, ¿y no debemos saber cómo encararlas?

 

* ¿Los valores no son plurales y diversos? ¿Y, no obstante, no es verdad que los valores existen? Y, entonces: ¿no es preciso mantener despierta y lúcida una actitud crítica y autocrítica para contornear bien las divisorias entre el bien y el mal, y para no caer ni en el nihilismo ni en el confusionismo relativista?

 

* ¿No es verdad que en la historia se han cometido grandes errores? ¿No es necesario huir como de la peste de algunos de ellos: de la búsqueda del tirano “liberador” o de la renuncia al gobierno racional de sí mismo?